Herramientas de collatio digital: ChrysoCollate (16)
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Continuando con la entrada anterior, en esta entrada explicaré el funcionamiento de la última opción del botón «Pre-edit» del modo colación de ChrysoCollate.
La opción «Complex auto-edit using the base witness X» permite colacionar todas las casillas siguiendo el testimonio base, al igual que ocurre con «Auto-edit using the base witness X», pero con ciertas excepciones:
Cuando una lección es compartida por toda la tradición (excluyendo los testimonios que contienen una casilla vacía o marcada con {absentia} o {lacuna}), se selecciona la lección del testimonio base. En el siguiente ejemplo, editado utilizando A como testimonio base, esto se observa en las casillas 5-10, 13, 14 y 18:
Cuando esta situación se da en casillas que comparten la misma lección con variantes de lengua, y el usuario ha activado la función «Script- and language-based features» para ignorarlas (lo explico aquí), también se selecciona la lección del testimonio base. Esto se aprecia en la imagen anterior, en la casilla 2, donde la forma discipulode BEG se considera equivalente a dicipuloen ACHI.
Cuando toda la tradición comparte la misma lección y esta se opone al testimonio base, se descarta esta última, prefiriéndose la lección consensuada. En la imagen, esto ocurre en la casilla 11. En este caso también aplican las mismas reglas para variantes de lengua.
En todos los demás casos (lecciones divergentes a lo largo de la tradición), se elige la lección ofrecida por el testimonio base. En la imagen, esto ocurre en las casillas 0-4 y 15-17. En algunos casos, la validez de la selección se ve confirmada por el consenso de la tradición, como en las casillas 0 y 1, donde ABCEGHI leen pregunto el, frente a un único testimonio divergente, D, que lee el diciplo.
Sin embargo, en otras situaciones, la validez puede ser cuestionada incluso por el consenso. Esto ocurre en las casillas 15-17, donde AC leen andido/andovo nuestro señor, mientras que BEHI leen nuestro señor yogo/andudo/andovo. D y G, testimonios muy innovadores, se acercan a AC, leyendo andudo nuestro señor/Jesucristo.
Este último ejemplo pone en relieve la importancia de la reflexión del editor al realizar la selectio para intentar reconstruir el pasaje, tanto a nivel sintáctico como léxico. Podrían descartarse rápidamente como evidentes sustituciones por sinonimia yogo en B y Jesucristo en G. La forma del pretérito andovo en CI está atestiguada en textos a partir del siglo 15, por lo que puede considerarse una modernización de la lección original introducida por estos testimonios, bastante tardíos en la transmisión manuscrita del Lucidario.
Quedan dos lección: andido en A y andudo en DEHG, ambas formas muy comunes del pretérito de andar en el español medieval. Revisar los corpus diacrónicos ofrece cierta ayuda, pero no una solución definitiva. El Old Spanish Textual Archive (OSTA) recoge 181 apariciones de la primera forma entre los siglos 13 y 15, y 186 apariciones de la segunda en el mismo periodo. Específicamente en el siglo 13, hay 143 apariciones de andido y 78 de andudo.
El editor deberá, por lo tanto, recurrir a su familiaridad con el usus scribendi, tanto de los autores como de los copistas, para establecer cuál de estas variantes adiáforas es originaria. Al restringir la búsqueda en OSTA a obras vinculadas a Sancho IV, la distribución se aproxima más: andido 15 veces y andudo, 10 veces. Revisar los testimonios, sin embargo, revela que solo uno, A, presenta exclusivamente la forma andido (13 apariciones), mientras que B alterna andido (4) y andudo (4), C moderniza por completo, y el resto solo presenta andudo: D (11), E (7), G (6), H (7) e I (4).
¿Se debe esto a que A retiene la lección del original? No necesariamente. Este testimonio está separado del original por casi un siglo y medio, y mediado, además, por varios antígrafos. Mientras que los grupos DEG y HI (y también B), cada uno perteneciente a una subfamilia independiente dentro del stemma del Lucidario, comparten la lección andudo, a pesar de que muchas de estas copias son bastante tardías (hasta dos siglos y medio posteriores al original). B resulta especialmente llamativo, pues siendo el testimonio más temprano de la tradición manuscrita, conserva ambas formas.
En fin, este ejemplo ilustra la importancia del iudicium del editor al utilizar una herramienta como ChrysoCollate. Aunque la selección de lecciones puede parecer evidente y verse sustancialmente facilitada por la herramienta de autoedición, las certezas estadísticas de las operaciones pueden conducir a resultados incorrectos. Una lección de consenso en toda la tradición manuscrita de un texto puede no ser originaria ni correcta.
Imagen de miniatura: fol. 18va,
testimonio A del Lucidario
Additional details
Description
Continuando con la entrada anterior, en esta entrada explicaré el funcionamiento de la última opción del botón «Pre-edit» del modo colación de ChrysoCollate. La opción «Complex auto-edit using the base witness X» permite colacionar todas las casillas siguiendo el testimonio base, al igual que ocurre con «Auto-edit using the base witness X», pero...
Identifiers
- UUID
- d70cb978-b11c-40ab-91f8-c983fbf4e2bd
- GUID
- https://lucidarios.hypotheses.org/?p=8472
- URL
- https://lucidarios.hypotheses.org/8472
Dates
- Issued
-
2025-04-09T20:34:01
- Updated
-
2026-03-26T17:29:31

